La loca de la cueva

La loca de la cueva

By | abril 27, 2023

María vagaba con su hija de siete años, en busca de algo de comer. No habían probado bocado desde hacía dos días y el hambre era horrible. Cuando se sentaron a descansar en unas piedras a la falda de una montaña, María dijo… “daría cualquier cosa por una buena comida”

Algo sucedió que la obligó a mirar a su espalda y fue entonces cuando vió una grieta, algo así como la entrada a una cueva.

Con la niña de la mano, se acercaron y vieron con sorpresa que en su interior, había un enorme árbol del que pendían unas hermosas y jugosas manzanas.

Entraron en la cueva y la madre distinguió un cartel al pie del manzano.

Que con letra grande y clara, advertía que si alguien agarraba alguna manzana, tendría que pagar por ello.

La necesidad y él hambre que tenían era tal, que pensó que de ser cierta la advertencia, buscaría luego la excusa para justificar el robo de las mismas. Levantando su delantal por las esquinas para hacer una especie de bolsa, le ordenó a la niña que fuera arrancando manzanas de las ramas y las pusiera en el delantal.

Cuando hubo llenado la improvisada bolsa, le dijo a la niña que fuera agarrando más, mientras ella salía de la cueva, las dejaba fuera y volvía a por más.

La loca de la cueva

La loca de la cueva

Así lo hizo, depositó las que llevaba en una pequeña explanada a la sombra, muy cerca de la cueva y cuando giró para volver a por más, la entrada de la cueva había desaparecido con su hija dentro.

Desesperada, repasó minuciosamente todas las grietas de la ladera por pequeñas que fueran, pero nunca encontró el menor rastro o un mínimo resquicio que hiciera pensar que, en algún momento, hubo allí una cueva.

Han pasado años y la mujer sigue llamando a su hija y buscando como entrar a la inexistente cueva, por eso, la gente de las aldeas próximas, la conocen como, la loca de la cueva.

 

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