Mi partida

Mi partida

By | mayo 16, 2023

Recuerdo que mi cuerpo ya no aguantaba el dolor que estaba sintiendo y por más detalladas que sean mis palabras para explicar lo que sentía, no lo entenderías.

Ya no tenía energías, ya se me habían agotado las fuerzas de continuar y en el instante cuando tenía miedo de imaginar que pasaría después… Tuve tranquilidad.

Ya no me pesaba el cuerpo, había desaparecido el dolor que sentí durante tantos días, mi ser bailaba al vaivén de la brisa pero el triste sonido de tu llanto desgarrador, me hizo entender lo que pasaba.

¡Sentí partirme en pedacitos!.

Sabía que yo era la causa del desconsolado dolor que ahora tú sentías y la impotencia me consumió en ese instante, porque esta vez no pude estar ahí para consolarte y secarte las lágrimas con la dulzura con la que solía hacerlo cuando estabas triste.

Mi partida

Mi partida

Escuché tus gritos rogando, porque la noticia que acababan de darte fuera falsa. Escuché tus palabras llenas de ira con la vida, porque ya la mía había acabado. Sentí tu rabia hacia mí, porque partí de tu lado, porque ya no habrían más abrazos, más besos, más momentos por compartir y sentí tus ansias porque ese último instante que vivimos, no fuera nuestra última vez.

Te vi buscando consuelo en una verdad que te desgarraba cuando te dabas cuenta que no era real, cuando sentías el peso de mi ausencia, cuando recordabas que no volverías a verme.

Te echaste la culpa de lo que había sucedido.

Te vi lamentándote porque pensabas que pudiste haber hecho más, aunque no entendieras que siempre llegaríamos a este punto, a este inevitable momento.

Te entiendo, no tuvimos un instante para despedirnos, ¡todo fue tan rápido! y sé que aunque intentes disimularlo, eso te hace doler mucho más el pecho.

Pero… así tenía que ser, aunque no entendamos el por qué.

Estuve a tu lado, no quería soltarte así no me sintieras, lloré contigo así no me vieras, también te amo, TE AMO CON TODAS

LAS FUERZAS DE MI EXISTENCIA, sé que no dudas de eso, pero así es la vida y tuve que tomar la decisión más difícil…

Dejarme ir.

No olvides, que me hiciste feliz, no olvides que siempre me dijiste lo que a leguas yo sabía, ¡que me amas!, recuerda que le diste sentido a mis días y que un pedacito de mí siempre estará contigo a donde vayas.

Ahora estoy feliz, siento una eterna paz, una tranquilidad absoluta, este nuevo camino es hermoso pero necesito ver que sonríes para poder continuar.

Te amo y amaré por siempre.

Con cariño, ¡tu ángel!

Créditos a su autor.

 

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